Tus pantalones no vienen de Bangladesh

23.06.2016

Necesitas unos pantalones. El frío ya no volverá y te tienes que adaptar a la nueva temperatura. Vas al centro comercial y entras a una tienda cualquiera. Encuentras unos pantalones negros, como los que querías, y te los pruebas. Mientras pones la pierna dentro, ves de reojo que en la etiqueta pone Made in Bangladesh. Piensas que es injusto, pero que necesitas unos pantalones y estos están bien de precio. Y te los compras.

Escena de "Freightened – El cost real del transport marítim"

Escena de “Freightened – El cost real del transport marítim”

Hemos oído hablar muchas veces de dónde viene la ropa que nos ponemos. Hemos visto debates, hemos escuchado opiniones. No todo el mundo piensa igual. “Mucha gente atribuye a la globalización la diferencia de precios”, dice Marc Levinson, autor del libro The Box; “Dicen que las compañías van a Asia del Sur porque los trabajadores cobran menos. No es verdad. Siempre han cobrado menos. Lo que ha pasado es que el precio del transporte ha bajado: ahora sale a cuenta hacer uso de estos trabajadores”.

Esta es la opinión de Marc Levinson, que no tiene que servir como excusa de nada, pero que plantea un tema invisible: el transporte marítimo. Sobre este tipo de transporte versa Freightened, el precio real del transporte marítimo, el documental de Denis Delestrac que se ha podido ver en el DocsBarcelona y que, por cierto, cuenta con la colaboración catalana. Y es que ni más ni menos que un 90% de todo lo que consumimos viene en barco: energía, comida, ropa…

Antes de que mover barcos de toneladas y toneladas de peso fuese rentable, las fábricas eran enormes y dentro se hacía todo el proceso de producción. Los materiales entraban por una puerta, y el producto final salía por la otra. Hoy en día, todos los componentes se transportan de un sitio a otro. “Diferentes tareas pueden ser completadas en diferentes sitios que son los más baratos o los mejores”, explica el documental. He aquí la paradoja: los productos locales son más caros que aquellos que se fabrican en la otra punta del mundo.

Nada nuevo, podríais pensar. Pero es que Freightened no es un documental superficial. Es extremadamente periodístico, profundo y estricto. Habla del transporte marítimo desde muchos puntos de vista, con muchas fuentes y mucha exactitud. La misma precisión que falta en las etiquetas de nuestra ropa, donde nos dicen qué empresa ha unido finalmente todas las partes, pero no de dónde provienen. Porque si realmente figurase todo, la lista sería larga.

Por ejemplo: unos pantalones. El algodón viene de América. Lo han teñido en la India. Han puesto los botones en Vietnam, hechos de plástico de Europa y procesados en China. Y finalmente, todos los componentes se juntan en Bangladesh y se envían a cualquier parte del mundo.

Este es solo uno de los aspectos que aborda Freightened, el precio real del transporte marítimo. ¿Qué impacto ambiental tiene, este transporte? ¿Qué contaminación generan los accidentes de barcos, tanto si llevan petróleo como si no? ¿Y acústicamente, tienen alguna repercusión en el mar? ¿Cuánto vale transportar mercancías? ¿Alguien puede saber qué hay dentro de las plataformas enormes llenas de material que viajan de puerto a puerto? ¿El futuro será volver al origen y apostar por utilizar la fuerza del viento para mover barcos? Todo esto y mucho más es lo que explica Freightened de Denis Delestrac, un documental transoceánico que revela los secretos de una industria que nunca debería pasar desapercibida.