L’èxtasi del conductor

29.05.2014

Joan de Déu Domènech és un bibliòfil empedreït. L’altre dia mentre pasturava, tot ensumant llibres, per la fira del mercat de Sant Antoni hi va adquirir algunes relíquies. Un cop a casa va obrir un dels llibres que s’havia firat i hi va trobar un retall de La Vanguardia, amb una notícia de l’agència Efe que reproduïm a continuació, tant transcrita com escanejada. Malauradament el retall no ens permet de datar aquest breu, però no hi ha dubte que el govern d’Espanya necessita de manera urgent conductors com el d’aquest autocar.

Un capellà beneeix un autocar

 

Extraño prodigio en un autocar

León, 19. El conductor de un autocar de viajeros que formaba parte de una peregrinación leonesa a Fátima, entró, al parecer, en éxtasis cuando regresaban a León y estuvo conduciendo 35 kilómetros sin las manos en el volante, según manifestación de los viajeros.

Un sacerdote, que figuraba entre los peregrinos leoneses y que venía próximo al conductor, dice que pudo comprobar cómo Juan, el conductor, primeramente dejó caer el brazo derecho, echó hacia atrás la cabeza, cerró los ojos y, posteriormente, soltó la mano izquierda del volante.

Ante el extraño suceso, el sacerdote y los viajeros, con gran estupor, comenzaron a rezar entre sollozos y lágrimas.

Finalmente, después de un recorrido de 35 kilómetros, el vehículo se detuvo junto a una explanada y los viajeros dicen que oyeron la voz del conductor, quien con timbre de voz distinto al suyo, les dijo:

“Soy vuestro hermano Miguel Arcángel… Dios me ha dignado que condujera esta máquina para daros una prueba de fe, porque los deseos de este hermano –refiriéndose al conductor—son como órdenes para mí. Os bendigo”. Efe

Nota d'agència Efe publicada a La Vanguardia